06 agosto, 2015

EL TRISTE CASO DE LOS CUATRO FANTÁSTICOS (SIN SPOILERS)

Por Jorge Tovalín


Un accidente dota con superpoderes a un grupo de jóvenes, lo que les cambiará la vida para siempre. ¿Será una bendición o todo lo contrario? ¿Qué pasaría si uno de ellos, un desequilibrado con hambre de atención, accediera a este poder? Damas y caballeros, esta es la premisa de la emocionante e innovadora Chronicle (Poder sin límites, 2012), la película de Josh Trank que nos hizo soñar que la más nueva versión de Fantastic Four podría ser una gran experiencia. 

Lamentablemente, a pesar de lo que apuesta en cuestión de elenco e historia, la tercera y tal vez última aventura fílmica (oficial) del cuarteto creado en 1961 por Stan Lee y Jack Kirby se hunde en su último acto. ¿Será culpa de Trank? ¿O de su productor y co-guionista, Simon Kinberg? ¿Qué salió mal con Fantastic Four, considerando que Kinberg fue el productor de la exitosa y alabada X-Men: Days of the Future Past, y de las próximas a estrenarse/filmarse Deadpool, X-Men: Apocalypse y Gambit? ¿Deberíamos temer por estas últimas?

Sí, Fantastic Four comparte la "seriedad" y oscuridad de Chronicle, pero confía demasiado en la paciencia del espectador, pues su ritmo lento hace de lo interesante, algo aburrido. 


Sin duda el segmento inicial que muestra parte de la infancia del joven genio Reed Richards y su amigo Ben Grimm tiene momentos entrañables. Los actorcitos cumplen con su papel, y la dinámica entre ellos se traslada bien a sus versiones adultas. Dato friki: Mr. Kenny, el amargado y culerín profesor de Reed Richards, es nada más y nada menos que Dan Castellaneta, voz de Homero Simpson


Mr. Fantastic 
Sin ser encantador, Miles Teller triplica el casi nulo carisma de Ioan Gruffudd (el anterior Hombre Elástico), pero aun así logra poca o ninguna química con la aburridísima Kate Mara, cuyo personaje rebautizaremos como Sosa Storm


Sosa Storm 
Dejémoslo en que incluso Jessica Alba, con pupilentes azules y cabello teñido de rubio, hizo un papel más memorable. El personaje más flojo de todos. No se diga más. 


The Human Torch 
Michael B. Jordan, a quien pronto veremos en cines como el hijo de Apollo Creed, es bastante agradable en su versión de Johnny Storm (The Human Torch). Despreocupado, grosero, atrabancado y un poco fanfarrón, se aleja del divertido bufón que fue Chris Evans en el mismo papel, pero funciona, (aunque hace poco “click” con su hermana Susan). Y no, el color de piel de Jordan no tiene el menor peso en su desempeño actoral o en la trama, como cualquier persona con dos dedos de frente lo sabría. 

Cabe decir que los diez años que han pasado entre la primera cinta de los Fantásticos y esta nueva versión son particularmente visibles en los efectos especiales usados para dar vida a este ígneo superhéroe, que nunca ha lucido mejor. 


The Thing 
Igual es el caso de Jamie Bell (Ben Grimm), quien hace un trabajo digno como el mejor amigo de Reed Richards, antes de ser suplantado por la versión digital de The Thing (La Mole, pues), que sorprende por lo bien hecha, pese a que todo indicaba lo contrario. El trabajo de voz y de animación del personaje son buenos, ya que capturan la desesperación de vivir atrapado en un cuerpo hecho de roca. 


Dr. Doom 
Toby Kebbell, el malo de la película, no merece mucho espacio. Su personaje, el arrogante y resentido genio Víctor Von Doom, se desmorona al adquirir sus poderes y convertirse, como bien lo señaló nuestro colaborador, Raúl Hernández, en una villano con la apariencia del Hombre Bicentenario, mezclado con (según quien esto escribe) el maloso Destro, enemigo de los G.I. Joe en la horrenda película de 2009. 

En los pocos minutos (no más de 20) que aparece a cuadro, Doom apenas llega a brillar gracias al salvajismo de su primer ataque, con tintes gore. Su derrota es ridícula, considerando los increíblemente superiores que son sus poderes, con respecto al cuarteto de azul. 

¿El veredicto? 
Se le puede agradecer a Fantastic Four que no pretenda ser una película feel good como las que produce Marvel Studios. En la versión de Trank, convertirse en héroe duele, emocional y físicamente (tanto así que la metamorfosis de Reed Richards puede ser más repulsiva que la de Ben Grimm). Pero de todos modos a los personajes les falta volumen, trasfondo. Se quedan en un mero boceto. 


El cambio en el origen clásico de los poderes de los personajes (los famosos rayos cósmicos) por un accidente derivado de la teletransportación tiene cierto sentido y nos recuerda a The Fly (la de 1958 o la de 1986, la que ustedes prefieran). Sin embargo, tras acostumbrarse uno al ritmo pausado de la cinta, súbitamente aparece Doom y el desenlace sucede de forma demasiado precipitada, como si a Fantastic Four le cayera el veinte de que le está quedando a deber al público. 

Ambiciosa en parte, pero desangelada y calmaaaaada (léase con voz de Clavillazo), las buenas intenciones de Fantastic Four no le alcanzan. No, no es decepcionante como Green Lantern, mediocre como Elektra o asquerosa como Catwoman. La nueva Fantastic Four es algo más triste: intrascendente. Tanto que uno sale del cine extrañando a la excelente mancuerna cómica de Chris Evans y Michael Chiklis en las dos anteriores entregas.


Tras ver la función de estreno de medianoche en el supuestamente más importante complejo de Latinoamérica (Cinepolis Plaza Universidad) y encontrar que apenas 70 personas nos interesamos en ver esta producción, el futuro luce negro para la Primer Familia de Superhéroes


6 comentarios:

lopeskuz dijo...

genial y perfecta, no da mayores datos que el punto objetivo autoral y los elementos necesarios para interesar....felicidades.
me agrada cuando hay un comentario sin apasionamientos.

Paco Panda dijo...

Buena reseña. Todavía no se si la iremos a ver, igual y sí, por morbo =/

Francisco Chirino dijo...

A mi parecer La franquicia de los FF4, siempre ha tenido sus altibajos, mas bajos que altos ... Hablando de sus versiones en la pantalla grande, Las dos versiones más recientes, (no voy a comentar sobre la película de los 90s) en lo particular me han agradado. Lamentablemente la maldición de la primera familia de superheroes, traspaso el papel para postrarse en el celuloide. Sin mucho que buscar, sus aventuras más notables en el comic vienen de la mano de historias compartidas con otras estrellas del universo Marvel, incluso héroes y villanos nacidos en sus paginas, han tenido más interés que los mismos astronautas, por ejemplo los inhumanos, Annihilus, Júpiter (conocido mayormente como Galactus, pero ese era su nombre en las caricaturas viejitas)etc, etc ... Creo y lo dejo a su consideración, que más que una película, los 4 fantásticos, merecen mas bien una serial con mínimo 5 temporadas, donde podamos ver en varios episodios, su transformación, sus choques entre ellos mismos, a la par que luchan con los villanos dignos de sus aventuras. Considero que así sus personajes podrían tener más tiempo para presentarse, para hacerlos nuestros como espectadores,tan solo imagínense una temporada donde la boda de Sue y Reed, sea el evento más importante, oh, un final de temporada con el nacimiento de Franklin Richards ... Eso si me gustaría verlo ...

Jesus Estrada dijo...

¿De verdad no es factor que The Human Torch sea negro? Uy.
¿Por dónde empezar? ¿En lo fílmico? ¿O en lo fáctico? ¿Por qué no asiático? ¿O judío?
Que chistoso leer 'peso actoral' en una reseña de una peli de cómics :D aún ser 'administradores de carácter' les viene grande.
Cheers!

Oscar "Logan" Gonzalez dijo...

Que raro, jamás había oido o leído que a Galactus le llamaran Jupiter, si sabía de Alberto el Hambriento. http://k30.kn3.net/taringa/5/1/7/2/4/5/0/lks2710/569.jpg

Gracias por decirme que no gaste mi tiempo y dinero en esta película, mejor iré a ver Misión Imposible.

Alfonso Nava dijo...

Solo dire un poco...
Una reverenda mierd...!!!